miércoles, 1 de julio de 2020

MUSGOS Y LÍQUENES

Los musgos y líquenes son dos grupos de plantas relativamente pequeñas que frecuentemente crecen juntas y se pueden confundir entre sí. La realidad es que no tienen ningún parentesco.

Los MUSGOS son plantas con hojas, sin flores y que suelen desarrollarse en pulcras almohadillas o alfombras verdes y en lugares sombríos o de umbría. Si examinan y observan con atención se verá que cada grupo se compone de numerosos tallos separados, de varios centímetros de largo. Cada tallo tiene varias hojas muy delicadas, pero carece de verdadera raíz. En ciertas épocas del año pueden verse apretados manojos de hojas que parecen flores. Allí se forman las células masculinas y femeninas.

La fertilización no puede producirse en condiciones secas , por ello sólo suelen encontrarse musgos en hábitats húmedos, aunque algunos puedan sobrevivir a intensas sequías. Después de la fertilización, la células femenina se transforma en un esporangio, el cual se eleva desde el pedicelo desde la punta del tallo del musgo. El esporangio tierno puede ser erecto o colgante, pero siempre lleva sobre él una especie de caperuza. Ésta cae finalmente dejando al descubierto otro sombrerillo. Al madurar las esporas en el interior, el sombrerillo llega a despegarse de un modo u otro y en muchas especies descubre una serie de dientes  radiantes.

Experimento: Los dientes son sensibles a la humedad y permanecen cerrados en tiempo húmedo, pero si se recogen algunas cápsulas y se secan por fuera se verá como los dientes se curvan hacia atrás para dejar escapar las esporas. Tras sacudir algunas esporas sobre el papel secante, manténgase húmedo y se verá que las esporas emiten unos diminutos filamentos, de los cuales brotarán nuevos musgos.

Los LÍQUENES son organismos extremadamente resistentes que consisten en la “alianza” de un hongo ( microbionte ) y una alga ( fotobionte) en una perfecta simbiosis. El Hongo aporta protección frente a la desecación y la radiación del sol y el Alga su capacidad fotosintética.

Los colores dominantes en los líquenes son el gris y el verde, pero existen también especies  rojas y anaranjadas.


Se pueden encontrar desde altos desfiladeros de montaña, donde rara vez sobrepasa el punto de congelación, hasta crecer en rocas donde el sol da tan fuerte que están demasiado caliente para poder tocar. También los podemos encontrar en acantilados costeros, tapias, troncos de árboles y áridos suelos de terrenos baldíos.

Aunque los líquenes son muy resistentes a las condiciones atmosféricas y su capacidad de adaptación a medios con escasos nutrientes los hace colonizadores primarios de casi todos los ecosistemas conocidos, hay un tipo de condición ambiental que llevan muy mal: la contaminación. Por ello, no es normal encontrar líquenes en las grandes ciudades, pero si en algunas más pequeñas y pueblos donde el aire que se respira es más puro. Son unos excelentes bioindicadores o indicadores de condiciones ambientales, ya que al no poseer raíces tiene que tomar de la atmósfera todos los nutrientes, entre ellos los contaminantes que acumulan fácilmente en su interior. Así pues, son los perfectos vigilantes de la calidad del aire y de nuestra salud.

Experimento: Partiendo del centro de una gran ciudad y alejándose poco a poco hacia el exterior de la misma, a intervalos convenientes, contamos la cantidad de placas de líquenes que  nos encontramos en paredes y troncos de árboles. A medida que vayamos avanzando y nos alejemos de la contaminación, irán apareciendo más líquenes.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabes si afecta el musgo a la Paulownia? paulownia

RECOMENZAR dijo...

Maravilloso tu blog Me has encantado un abrazo desde Miami