"Descubre la Esencia de la NATURALEZA IBÉRICA Y MEDITERRÁNEA a través de la Belleza de sus Paisajes y de sus Maravillas Botánicas y Faunísticas".
¿NO ENCUETRAS ALGO?
jueves, 7 de mayo de 2026
VENCEJOS: La Increíble Biología de las Aves que duermen volando
domingo, 15 de marzo de 2026
¡De 2006 a 2026: LOS 20 AÑOS DE NATURABLOG!
¡Hola a todos, apasionados de la vida salvaje mediterránea!
Tal día como hoy, 15 de marzo, se cumple un hito increíble en mi carrera como blogger: ¡Naturablog cumple 20 años en la red! Parece mentira que haya pasado tanto tiempo desde aquel lejano mes de marzo de 2006 cuando, con muchísima ilusión, publiqué mis primeros artículos, como aquel primerizo post titulado "FAUNA MEDITERRÁNEA I: Rapaces".
Desde mi pequeño rincón en Cañaveral, Cáceres, encendí el ordenador con una misión que se ha mantenido intacta durante dos décadas: "Descubrir la Esencia de la NATURALEZA IBÉRICA Y MEDITERRÁNEA a través de la Belleza de sus Paisajes y de sus Maravillas Botánicas y Faunísticas".
Pero, hagamos un viaje en el tiempo para recordar cómo hemos crecido juntos desde 2006:
- Los Inicios (2006 y los primeros pasos): Empezamos fuerte, adentrándonos en el matorral para descubrir "EL BOSQUE MEDITERRÁNEO", aprendiendo a interpretar el campo con "HUELLAS, SEÑALES Y MARCAS" y maravillándonos con "EL ZORRO, MÁS ASTUTO QUE NADIE". En esos primeros años, compartíamos nuestras incipientes "Fotografías de Anfibios y Reptiles" allá por 2008, y ya alzábamos la voz ante problemas ambientales graves con artículos pioneros como "LLUVIA ÁCIDA: EL OCASO DEL BOSQUE".
- Creciendo y cruzando fronteras (La década de 2010): Fuimos profundizando en la ecología, descubriendo en 2014 cómo "Las ranas desarrollan rápidas defensas". Pero además, NATURABLOG empezó a conectar con el mundo. En 2018 inauguramos nuestras aventuras transoceánicas entrevistando al argentino Hernán Tolosa, lo que dio pie a una preciosa sección de "Entrevistas Blogueras" por la que pasarían grandes defensores de la biodiversidad como Lola Fontecha o José Martín Ceja desde Sinaloa, México.
- La Madurez y los retos del presente (2020 - 2026): En estos últimos años nos hemos vuelto más críticos, reflexivos y urgentes. Hemos debatido sobre el Cambio Climático y el impacto de la Minería y lanzado la inquietante pregunta de si los insectos llegarán a dominar el mundo. Hemos abogado incansablemente por la "Triple R" de la sostenibilidad (Recicla, Reutiliza, Reduce). Y, sobre todo, no hemos perdido la capacidad de asombro: recientemente nos hemos maravillado con los impresionantes "superpoderes" visuales de nuestras rapaces, hemos defendido a capa y espada a los antiguos e incomprendidos tiburones del Mediterráneo, y hemos puesto en valor las más de 480.000 hectáreas de tesoros que conforman nuestra Red de Parques Nacionales.
A lo largo de todo este inmenso recorrido, desde el primer clic en 2006 hasta hoy, el mensaje que cierra esta web sigue más vivo que nunca: "La Naturaleza nos habla, nos dice y nos cuenta cosas, pero a su forma, en forma de huellas, de señales, de marcas, de siluetas de aves, de sonidos, de cantos y trinos… querer escucharla ya sólo depende de nosotros".
Y muchos habéis sido los que os habéis pasado por aqui desde entonces ( las estadísticas sólo recogen desde Julio de 2010, así que soys muuuuuuuuuuchos más 😉)
1.000.000 de GRACIAS por acompañarme, leerme y comentar durante estos 20 años. Vuestra curiosidad y ganas de aprender sobre la Naturaleza Ibérica y Mediterránea es el motor de este blog. Como siempre digo al firmar: "Nunca dejes de buscar, nunca dejes de explorar...". La Naturaleza siempre sorprende, siempre tiene algo que contarnos, siempre nos da lecciones de vida. Sólo tenemos que observarla y escucharla...
Para celebrar este 20º aniversario, me encantaría viajar al pasado con vosotros: ¿Estáis aquí desde los inicios en 2006? ¿Cuál ha sido vuestra entrada o recuerdo favorito de todo nuestro recorrido?
¡Os leo en los comentarios! 🥂
©Emilio J. Orovengua
jueves, 5 de marzo de 2026
PARQUES NACIONALES: 480.000 hectáreas que son PURO TESORO
España custodia un tesoro que trasciende las guías turísticas convencionales y se manifiesta en la fuerza de sus paisajes más puros. Detrás de cada cordillera, humedal o bosque milenario, existe un compromiso con la vida que se ha tejido durante más de un siglo. Entender la magnitud de nuestra Red de Parques Nacionales es descubrir un mapa de asombro donde la geografía se convierte en un santuario vivo, recordándonos que la verdadera riqueza de un país se mide por la salud de sus ecosistemas.
La protección ambiental en España no es una tendencia reciente, sino una herencia con visión de futuro que nació en las cumbres. En 1918, el país se situó a la vanguardia de la conservación europea al declarar sus dos primeros parques: Picos de Europa (Asturias, León y Cantabria) y Ordesa y Monteperdido (Huesca).
Esta decisión pionera no solo salvaguardó los macizos calizos y los valles glaciares más emblemáticos de la península, sino que estableció una filosofía de respeto que ha perdurado durante más de cien años. Proteger estos espacios desde principios del siglo XX ha permitido que hoy podamos caminar por los mismos senderos prístinos que recorrieron nuestros antepasados, manteniendo intacta la esencia salvaje de la alta montaña.
La declaración de Picos de Europa y Ordesa en 1918 no fue sólo un acto administrativo, sino una promesa de custodia eterna sobre nuestras cumbres más sagradas, asegurando que el eco de sus valles no se apague con el paso de los siglos.
La Red de Parques Nacionales de España está compuesta actualmente por 16 joyas naturales que forman un mosaico de biodiversidad inigualable. La superficie total protegida bajo esta máxima figura legal supera las 480.000 hectáreas. Más que una cifra imponente, estas hectáreas representan un "transecto de vida" que conecta realidades geográficas opuestas. No se trata solo de un pulmón verde; es un corredor ecológico que garantiza la supervivencia de especies críticas y protege procesos naturales que van desde las profundidades marinas hasta las cumbres más elevadas. Esta red es nuestro seguro de vida frente al cambio climático y el refugio donde la naturaleza dicta sus propias leyes.
El archipiélago canario es, sin duda, el escenario más fascinante de la red. Es la comunidad autónoma con mayor concentración de parques nacionales, albergando el 25% de los espacios protegidos de este rango en España. Desde las selvas de bruma de la laurisilva hasta los campos de lava que parecen extraídos de otro planeta, su diversidad es sobrecogedora:
- Caldera de Taburiente: Isla de La Palma (Provincia de Santa Cruz de Tenerife). Declarado en 1954. Un inmenso circo de cumbres y nacientes de agua.
- Teide: Isla de Tenerife (Provincia de Santa Cruz de Tenerife). Declarado en 1954. El techo de España, dominado por el contraste entre la nieve y la roca volcánica.
- Timanfaya: Isla de Lanzarote (Provincia de Las Palmas). Declarado en 1974. Un paisaje lunar de arenas rojas y malpaís donde el calor de la tierra aún es palpable.
- Garajonay: Isla de la Gomera (Provincia de Santa Cruz de Tenerife). Declarado en 1981. Un bosque de leyenda envuelto en un mar de nubes constante.
La red de Parques Nacionales en España no es una estructura estática, sino un sistema dinámico que sigue identificando los valores naturales más excepcionales de nuestro territorio. Mientras que el siglo XX sentó las bases con la protección de las grandes cordilleras y humedales, el siglo XXI mantiene vivo ese impulso.
La incorporación más reciente a esta selecta lista es la Sierra de las Nieves en Málaga, declarada en 2021. Este hito subraya que el compromiso de España con su patrimonio natural sigue creciendo y adaptándose a los nuevos retos ambientales, blindando ecosistemas únicos como los bosques de pinsapos para las futuras generaciones.
La verdadera magia de la red reside en su capacidad para representar la complejidad biológica de nuestra geografía. El mapa nos permite viajar por contrastes radicales:
- La influencia oceánica: Las Islas Atlánticas de Galicia (2002), con los archipiélagos de Ons, Cíes, Sálvora y Cortegada, protegen un paraíso de aguas gélidas y colonias de aves marinas.
- Los oasis de agua dulce: Espacios críticos como Doñana (1969) o las Tablas de Daimiel (1973) actúan como paradas obligatorias para miles de aves migratorias.
- El monte mediterráneo: En el interior peninsular, parques como Monfragüe (2007) en Cáceres y Cabañeros (1995) entre Toledo y Ciudad Real, conservan la esencia de la dehesa, el vuelo de los buitres negros y el bramido del ciervo.
- Ecosistemas Marinos y de Montaña: Desde el santuario marino del Archipiélago de Cabrera (1991) hasta los lagos glaciares de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici (1955) o las nieves perpetuas de Sierra Nevada (1999).
Estas más de 480.000 hectáreas son, en última instancia, nuestra herencia más valiosa y democrática. Son espacios de paz, de investigación científica y, sobre todo, de reconexión con lo que somos. Cada visita a estos parques es un recordatorio de que somos custodios de un legado que debemos entregar intacto a quienes vendrán después.
Tras redescubrir la inmensidad y la historia de nuestra red natural, queda una pregunta por responder: ¿Cuál de estos 16 santuarios será tu próxima parada para reconectar con lo esencial?
©Emilio J. Orovengua
domingo, 8 de febrero de 2026
Los Asombrosos "SUPERPODERES" visuales de las Aves Rapaces
Para el ser humano, el mundo está confinado por los muros invisibles de nuestra biología.
Nuestra vista, aunque útil para la vida cotidiana, es apenas un rincón estrecho del espectro electromagnético, con un campo de visión frontal que nos obliga a girar constantemente la cabeza. Sin embargo, en el dosel del bosque y en las corrientes térmicas del cielo, existen maestros de la óptica para quienes la visión no es sólo un sentido, sino una sofisticada obra maestra de ingeniería óptica biológica.
Estas criaturas no sólo ven; analizan, rastrean y dominan la realidad a través de telescopios, sensores ultravioleta y radares panorámicos orgánicos. ¿Cómo cambiaría nuestra percepción del mundo si, de repente, pudiéramos procesar la luz y el espacio como lo hacen estos depredadores alados?
El Águila Real: Una mirada telescópica a kilómetros de distancia.
El Águila real es el máximo exponente de la agudeza visual de largo alcance. Si un ser humano poseyera su capacidad ocular, sería capaz de leer los titulares de un periódico a lo largo de un estadio de fútbol completo sin esfuerzo. Su estructura ocular le permite procesar detalles minúsculos con una nitidez asombrosa en un rango de ~2-3 km.
Esta distancia no es una simple cifra estadística; es una ventaja evolutiva que redefine el concepto de "acecho". Al detectar el más leve estremecimiento de una presa desde una altura de tres mil metros, el águila puede orquestar un ataque con una precisión matemática mucho antes de que su objetivo siquiera perciba una sombra en el cielo.
Observar a un águila detectando su objetivo a 3 km de distancia (una liebre, por ejemplo) es presenciar, probablemente, el límite absoluto de lo que la óptica biológica puede alcanzar en nuestro planeta.
El Cernícalo Vulgar: Ver lo invisible a través de la luz UV.
Mientras otras rapaces apuestan por la distancia pura, el Cernícalo vulgar posee una forma de "visión aumentada" que parece extraída de la ciencia ficción. Con un alcance de ~1-1,5 km, su verdadera especialidad radica en su capacidad para percibir el espectro ultravioleta (UV), una dimensión de la luz totalmente negada al ojo humano. Esta facultad es una herramienta crítica para la caza ya que muchos roedores dejan rastros de orina y fluidos biológicos mientras se desplazan, los cuales reflejan la luz UV de manera intensa.
Para el cernícalo, el suelo no es solo tierra y hierba, sino un mapa de calor químico donde las rutas de sus presas brillan como señales de neón, un contrasrte cromático que le permite rastrear a su cena incluso cuando esta se encuentra oculta bajo la maleza.
El Milano Real: Vigilancia panorámica casi total.
El Milano real ofrece una lección de vigilancia espacial. Aunque su alcance visual es notable, situándose entre los ~800 m-1 km, su verdadera proeza es su campo de visión de 340°. Mientras nosotros vivimos en un mundo de "túnel" frontal, el milano habita en una burbuja de conciencia visual casi total.
Esta arquitectura ocular le permite monitorear el horizonte completo, detectando movimientos tanto en el suelo como en el aire de forma simultánea. Esta perspectiva periférica superior elimina prácticamente cualquier punto ciego durante el vuelo, convirtiendo el cielo en un teatro de vigilancia total donde nada escapa a su escrutinio.
El Busardo Ratonero: Precisión quirúrgica desde las alturas.
La supervivencia del Busardo ratonero depende de su capacidad para distinguir lo ínfimo, lo minúsculo. Especializado en presas pequeñas como los ratones, topillos o conejos este depredador opera con una agudeza visual diseñada para la precisión quirúrgica en un rango de ~500-800 m.
A esta distancia, un ratón es apenas un punto imperceptible para nosotros. Sin embargo, el busardo es capaz de detectar el movimiento sutil de un rabo o el leve movimiento de una oreja entre la vegetación densa. Su retina posee una densidad de células fotorreceptoras tan elevada que el contraste entre el pelaje del roedor y el tono del suelo se vuelve una señal clara y distintiva, permitiéndole lanzarse en un picado infalible.
El Cárabo Común: El dueño de la penumbra extrema.
Si el águila es la dueña del horizonte diurno, el Cárabo común es el monarca de lo que ocurre cuando en el bosque mediterráneo "se apagan las luces". En el mundo de las rapaces nocturnas, las reglas de la óptica cambian radicalmente. En condiciones de noche total, su alcance visual se sitúa en los ~40-60 m...parece poco ¿verdad?. Pues para nada, es la envidia de cualquier óptica nocturna desarrollada por los seres humanos existente en la actualidad.
Aunque esta distancia pueda parecer modesta comparada con los kilómetros de sus parientes diurnos, en la oscuridad impenetrable de un bosque cerrado es una hazaña inalcanzable para cualquier otro ser. Sus ojos, diseñados para captar hasta el último fotón disponible en la oscuridad más absoluta, priorizan la resolución de corto alcance y la profundidad.
En el reino de las sombras, la precisión sobre la distancia corta es la diferencia entre una caza exitosa y el hambre, permitiéndole volar y maniobrar entre ramas con una exactitud milimétrica.
La evolución no ha creado un ojo perfecto (de hecho, la Naturaleza no funciona así) sino una serie de soluciones visuales asombrosas adaptadas a desafíos específicos. Desde el telescopio biológico del Águila real hasta el rastreador ultravioleta del Cernícalo vulgar, la naturaleza nos demuestra que la "realidad" es una construcción dependiente de quién la mira.
Despues de leer estas notas, seguro que nos queda una reflexión inevitable: si estas aves habitan un mundo de rastros químicos brillantes, panoramas de 340 grados y nitidez telescópica, ¿Cuántas otras maravillas de la naturaleza permanecen invisibles ante nosotros simplemente por nuestra limitación biológica? ¿Qué otras dimensiones sensoriales nos rodean, esperando a ser descubiertas y que aún no podemos imaginar?
©Emilio J. Orovengua
lunes, 8 de julio de 2024
CIGÜEÑAS, GARZAS Y OTRAS AVES PALUSTRES
Las aves palustres son un grupo diverso y fascinante de aves que se han adaptado a la vida en estos ecosistemas únicos. Se encuentran en todo el mundo, desde los trópicos hasta el Ártico, y habitan una amplia gama de hábitats acuáticos, incluidos pantanos, marismas, lagos y ríos.
Las cigüeñas, garzas y otras aves palustres son conocidas por su elegante forma, sus largos cuellos y patas, y sus picos de diferentes formas. Son aves que se alimentan principalmente de peces, anfibios, reptiles e invertebrados.
Más allá de las cigüeñas y las garzas, las marismas y otros lugares similares albergan una gran variedad de otras aves. Entre ellas los flamencos, las espátulas, garcillas, garcetas, martinetes o avetoros.
viernes, 24 de mayo de 2024
RAPACES IBÉRICAS DIURNAS.
Las rapaces ibéricas diurnas son aves del orden Falconiformes con plumaje críptico, garras fuertes y afiladas, un pico curvo y afilado, y una visión aguda. A diferencia de las rapaces nocturnas, las diurnas necesitan más luz y tienen hábitos diferentes. En la península ibérica, hay diversas especies de rapaces diurnas, cada una con sus propias peculiaridades ecológicas: Buitres, Águilas, Ratoneros, Milanos, Aguiluchos, Azores, Gavilanes, Halcones y Cernícalos.
Sin embargo, estas aves enfrentan diversas amenazas, por lo que es crucial trabajar en su conservación. La destrucción y alteración del hábitat debido al desarrollo turístico, la construcción de infraestructuras y la intensificación de las actividades agrícolas pueden llevar a la pérdida de sus hogares naturales. Muchas aves mueren o resultan heridas al chocar con líneas eléctricas o al electrocutarse en ellas. El uso indiscriminado de venenos, pesticidas y otros contaminantes puede tener efectos nefastos en las poblaciones de estas aves. Además, el cambio climático puede alterar sus patrones migratorios y de alimentación.
Aquí os dejo una maravillosa lámina que os puede servir para identificarlas en vuelo:
domingo, 18 de febrero de 2024
ANFIBIOS IBÉRICOS
domingo, 28 de noviembre de 2021
SU MAJESTAD EL ÁNADE REAL
Si en el cielo es la todopoderosa Águila Real la reina de las aves, en los humedales , las charcas, lagunas o pantanos encontramos a otra reina, mucho más menuda y simpática, pero que con sus vivos colores y su contoneo chulesco al andar reina entre carrizos y junqueras. Este ave no es otro que el Ánade Real o Azulón.
Creo que en los humedales españoles no hay criatura más bonita, más elegante y más coqueta que el llamado “Azulón”, con su vistosa cabeza verde, que cuando los rayos de sol irradian sobre ella reflejan tonos metálicos, su característico collar blanco en el cuello que hace de transición o frontera entre su verde cabeza y el pardo-castaño de su pecho. Al cuello le sigue un cuerpo recogido, ovalado, rechoncho de colores que van desde los pardos oscuros hasta los grises y que finaliza en una cola con mechones blancos, con dos plumas negras y rizadas que sobresalen hacia arriba de la cola.
Pero si hay
algo característico en el diseño de esta anátida, y del que toma su nombre, es
el llamado “espejuelo” de una tonalidad azul-violácea, muy patente y visible
sobre todo en vuelo.
Como en la
mayoría de sus parientes los patos, y como ocurre en la mayoría de las
anátidas, presenta un acusado dimorfismo sexual, siendo fácilmente, sin ser
ningún experto ornitólogo, diferenciar a un macho de una hembra dentro de la
misma especie. El marrón pardusco moteado de las hembras de ánade real
contrasta mucho con la policromía del plumaje de los machos, pero algo que hay
en común entre los dos es el ya nombrado “espejuelo azul” en la parte posterior
de sus cuerpos.
Su gran flexibilidad a la hora de comer; desde plantas, moluscos o pequeños peces, hasta brotes verdes o semillas que encuentran en dehesas o praderas le ha permitido conquistar diversos hábitats y distribuirse a lo largo y ancho del planeta Tierra. Podemos decir que esta especie de pato es un pato cosmopolita. Lo encontramos en Europa, Asia, Norte América, Norte de África, Australia y Nueva Zelanda, en estas dos últimas localizaciones mediante introducciones (como especie alóctona).
Desconfiado,
arisco, asustadizo y siempre pendiente de todo lo que ocurre a su alrededor y con unos sentidos muy sensibles ante las amenazas, suelen ser los primeros en
huir y levantar el vuelo en sus lugares de pitanza, alimentación o sesteo ante
la presencia ajena de algún depredador o del Hombre.
lunes, 6 de septiembre de 2021
PRONTO, MUY PRONTO...
©Emilio J. Orovengua
domingo, 23 de mayo de 2021
FAUNA MEDITERRÁNEA I : REPTILES
La mayoría de los reptiles ibéricos son cazadores y carnívoros, aunque hay excepciones. Son buenos cazadores porque son ágiles y rápidos, a excepción de los quelonios (tortugas). Su hábitat y nicho ecológico en el ecosistema mediterráneo es de lo más variopinto y va desde las paredes y fachadas de las casas donde es habitual ver en las noches de verano a las salamanquesas hinchándose a mosquitos y polillas, hasta la más lóbrega umbría, pasando por praderas, bosques, roquedales, charcas, montañas, etc.
Los Reptiles más representativos del ecosistema mediterráneo son :
- Lagarto Ocelado (Larceta lepida). Este pequeño saurio pertenece a la familia de los Lacértidos. Se puede reconocer en el campo por sus manchas azuladas en el dorso. Es el lagarto a nivel de península ibérica más distribuido de todos los de su familia y sus preferencias de territorio se asientan sobre lugares con poca vegetación y secos. Antiguamente se cazaba y mataba para su posterior degustación, hoy en día su carne está prohibida para el consumo ya que debido a estas cacerías que se hacían antiguamente su población disminuyó rápidamente. Actualmente está protegido por la ley y las multas por cazar o matar a un lagarto pueden sobrepasar los 6.000 euros.
- Lagarto Verde (Larceta viridis). Pertenece a la misma familia que el anterior y su diferencia con el ocelado radica, más que en su tamaño, en su intenso color verde que cuando refleja la luz del sol pude dar sensación de ver un lagarto casi fluorescente. Prefiere los lugares con más forraje y vegetación a fin de no ser detectado por sus depredadores. Antaño sufrió en acoso depredador del hombre al igual que el ocelado y por ello sus poblaciones se vieron afectadas. Los lagartos, sobre todo estas dos especies, se caracterizan por su gran velocidad de huida, de este modo, en numerosas ocasiones se pueden ver a estos pequeños cocodrilos cruzar a toda prisa caminos, pistas o carreteras... que por desgracia en muchas veces les cuestan la vida.
- Lagartija Ibérica (Podarcis hispanica). De todas las especies de lagartijas que hay en nuestro país, es la que tiene una distribución y dispersión más amplia. Se caracteriza por poseer una coloración discreta y uniforme a base de tonos grisáceos que le permiten mimetizarse con su hábitat.
- Lagartija Colilarga (Psammdromus algirus). Su nombre le viene por poseer una casi interminable cola que mide 2 veces su cuerpo. Podemos reconocerla en el suelo por sus dos rayas blancas y una negra más ancha entre ambas en el dorso sobre un color grisáceo que recubre su cuerpo y por su gran rapidez a la hora de escapar, por eso es la lagartija más rápida de las especies ibéricas.
- Salamanquesa común (Tarentola mauritanica).Se incluyen en la familia Gekkonidae. Vulgarmente a este animalillo se le denomina “santorostro” y todos alguna vez los hemos visto pegados en la pared cerca de alguna luz o en una posición casi imposible en la cornisa o en el techo de nuestra casa. Y todo ello porque estos sorprendentes saurios poseen unos dedos aplanados adhesivos que funcionan como ventosas, al igual que las que utilizaba Spiderman para gatear a los rascacielos. Tiene un color gris que dependiendo de si es de noche o de día varia en su claridad ( su piel se oscurece por el día) y una serie de protuberancias en el lomo. Sus ojos poseen una pupila vertical o elíptica y párpados sellados adaptados a la oscuridad. Son abundantísimos y muy útiles ya que devoran gran cantidad de mosquitos... ¡Sí! de esos que nos pican en verano. No hacen mal a nadie y no hay insecticida comercial que se pueda comparar con la eficacia de una salamanquesa.
- Culebra Bastarda (Malpolon Monspessulamum). Esta especie pertenece a la familia de los Colúmbridos, junto con otras especies de culebras, como por ejemplo la de Collar, la Coronela, etcétera. Tiene un color verdoso oliva y es la serpiente más grande que habita en la Península, pudiendo sobrepasar los 2 metros de longitud. Se caracteriza por ser una serpiente agresiva y feroz, que junto con su gran longitud, puede pegarnos en buen susto si nos tropezamos con ella. Hubo durante largo tiempo una controversia sobre si esta serpiente tenia o no veneno, finalmente se llegó a la conclusión de que sí lo posee, aunque es un sistema de glándulas venenosas poco desarrolladas y por eso se incluyó en el grupo de los Opistoglifos. Posee un veneno neurotóxico con el que mata a sus presas que se aloja en unos dientes acanalados que tiene en la parte trasera de su boca. Además de su veneno tóxico, ahoga a sus presas por constricción al igual que hacen las pitones, así pues ¡ojo con ella!. Le gustan los biotopos secos y calurosos, con vegetación y el matorral donde caza todo tipo de micromamíferos como ratones, topillos, gazapos...
- Culebra de Escalera (Elaphe scalaris). También se le llama simplemente "Scalaris" y los grandes machos superan el metro y medio llegando incluso a haber ejemplares de 2 metros. Se puede reconocer fácilmente por sus dos líneas paralelas negras en el dorso que recorren su cuerpo de color marrón desde la cabeza hasta la cola. Sus preferencias de hábitat se enmarcan el lugares rocosos, bien soleados y con estrato matorral y arbustivo.
- Culebras de Agua. Son varias especies las que se incluyen en este grupo, pero la más común es la Viperina (Natrix maura). Todas tienen un cierto parecido con las temidas víboras, pero nada más lejos de la realidad, ni tienen la pupila vertical o hendida , ni la terminación de la cola roma (las culebras la tienen larga y afilada), ni su tamaño y ,sobre todo, no tienen el poderoso veneno de las víboras ni sus afilados colmillos, sólo se parecen en que ambas tiene la cabeza triangular . Aún así, estas culebras engañan a multitud de predadores por su parentesco con las víboras y lo utilizan para huir de ellos. También han desarrollado una capacidad curiosa, y es que son unas excelentes actrices de teatro porque para evitar ser comidas o atacadas “se hacen las muertas” con mucha facilidad. Se alimentan a base de batracios anuros (ranas y ranitas), que viven junto a ellas en charcas, lagos, lagunas y embalses de agua dulce.
- Víbora Hocicuda (Vipera lastati). Las víboras son un tipo de herpetofauna que es temida por la mayoría de las personas, y con razón. Son muy venenosas y nos pueden poner en un serio aprieto si alguna vez sufrimos la mordedura de una de ellas, aunque, por suerte, no suelen ser muy agresivas y tienden a huir, no dudarán en atacar si se ven amenazadas o acorraladas. Destaca en las víboras ,y sólo en ellas, la pupila hendida como la de los gatos, su tamaño es pequeño (las más grandes no superan los 70 cm), su cola es romo o sin punta y su cabeza tiene forma de triángulo (pero como he contado antes, la viperina posee también la cabeza triangular). Su veneno neurotóxico lo inyecta a través de unos grandes colmillos que tiene en la parte delantera de su boca y por ello se han incluido en el grupo de las serpientes Solenóglifos ( que poseen un aparato inoculador de veneno muy desarrollado). Ésta especie es de color grisáceo y con un zig-zag en el lomo muy característico. Viven en zonas secas, rocosas y bien soleadas. Su dieta habitual es de topillos, ratones, lirones y algún que otro invertebrado.
- Galápago Leproso (Mauremys caspica). Pertenece al grupo de los quelonios o tortugas y su caparazón es de color verdoso pardusco. Su cuello y cara está lleno de pintas y puntos en tonos amarillos y tiene un tamaño menor que su congénere europeo, el Galápago europeo. Se alimenta de insectos y otros invertebrados como gusanos y lombrices que caen por equivocación en los lugares que regenta tales como charcas, embalses y aguas estancadas se encuentran entre sus preferencias.
sábado, 5 de diciembre de 2020
FAUNA MEDITERRÁNEA III: AVIFAUNA
La alimentación de todas estas aves está basada principalmente en granos( cereales, trigo, avena...), frutos(bellotas, aceitunas, madroños y bayas o moras) o insectos e invertebrados, denominándose según sea nutrición como granívoros, tal es el caso de gorriones, jilgueros, tarabillas, verdecillos, etc ; frugívoros, como son los zorzales, estorninos y currucas ; e insectívoros, donde encontramos herrerillos, carboneros, petirrojos, etc. Incluso, algunos pueden alimentarse de pequeños vertebrados, ese es por ejemplo el caso de Alcaudón, que puede dar caza a lagartijas, algunos batracios y pequeños roedores. La mayoría de las especies tienen un patrón fijo de alimentación, por eso sobra decir, que aquellos que se alimentan de insectos cuando acaba el verano están obligados a la emigración en busca de nuevos prados y bosques donde encuentren su sustento habitual, en este caso saltamontes, chinches, hormigas, moscas... En cambio otras especies, como es el gorrión, lo que hacen es cambiar el hábito alimenticio, es decir, durante lo meses de primavera y verano aprovechan la abundancia de insectos y granos y cuando comienzan a sentirse los primeros fríos del otoño y durante todo el invierno, la retirada de toda clase de insectos en los campos obligan al gorrión a cambiar su dieta y a sustituirla por lo que hay o lo que queda en el periodo invernal.
©Emilio J. Orovengua



