Mostrando entradas con la etiqueta Señales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Señales. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de agosto de 2026

¿TE ESCUCHAN ANTES DE QUE LOS VEAS ?

Caminar por la espesura de un bosque suele brindarnos una reconfortante sensación de aislamiento, un espejismo de paz donde el único sonido parece ser el crujido de nuestras propias botas sobre la hojarasca. Sin embargo, ese aparente "silencio" que percibimos es, en realidad, una vibrante sinfonía de advertencias de la que somos los protagonistas involuntarios. 

Mientras creemos avanzar con discreción, nuestra presencia actúa como un pulso sonoro que se expande en todas direcciones, alertando a los habitantes del ecosistema mucho antes de que tengamos la oportunidad de verlos. La naturaleza no es un escenario mudo, sino un tejido acústico donde la especie humana es, paradójicamente, una de las más sordas.

Desde una perspectiva biológica, el ser humano habita en una estrecha burbuja de aislamiento acústico. Nuestra capacidad para detectar ruidos en un entorno natural se detiene, en promedio, a tan sólo 30 metros. Este dato revela una vulnerabilidad sensorial profunda: somos una especie "ciega" a los sonidos del entorno silvestre, moviéndonos de forma torpe en un mundo que se comunica a frecuencias y distancias que no logramos procesar. Lo que para nosotros es un camino tranquilo, para el resto de los animales es un evento ruidoso que rompe el equilibrio del bosque a cientos de metros a la redonda.

Fuente: Facebook / Iberian Wildlife

En la cúspide de esta jerarquía auditiva se encuentra el Búho real, un prodigio de la ingeniería natural. Esta ave rapaz es capaz de detectar nuestra aproximación a una distancia asombrosa de 800 metros. Su secreto no reside solo en su sensibilidad, sino en su anatomía: su característico disco facial funciona como una antena parabólica orgánica, captando y dirigiendo hasta la más mínima vibración sonora hacia sus oídos asimétricos. Para el búho, casi un kilómetro de distancia representa un "margen de oportunidad"; nos ha detectado, analizado y localizado mucho antes de que nosotros alcancemos siquiera a vislumbrar la sombra de los árboles donde descansa.

Para los carnívoros terrestres, el oído es la brújula que dicta su seguridad. El Lince ibérico, joya de nuestro patrimonio natural, "el gato pintado" como lo llamaba Don Félix Rodríguez de la Fuente, mantiene un perímetro de vigilancia de 700 metros, mientras que el Zorro rastrea nuestra presencia desde los 600 metros. Estos depredadores no esperan a vernos para actuar; utilizan su agudeza auditiva para gestionar una distancia de seguridad constante. En su mundo, el "sigilo" humano es un concepto inexistente; ellos escuchan el roce de nuestra ropa y el impacto de nuestros pasos contra el suelo, convirtiendo nuestra supuesta discreción en un mapa sonoro que les permite desvanecerse en la maleza sin dejar rastro. Por otro lado, el Tejón, omnívoro oportunista además de carnívoro, nos ofrece una perspectiva fascinante desde el nivel del suelo; a pesar de su vida ligada a las madrigueras y el subsuelo, es capaz de captar nuestra presencia a unos nada despreciables 350 metros. Su oído es especialmente sensible a las vibraciones de baja frecuencia que transmitimos al caminar, detectando el "temblor" de nuestros pasos mucho antes de que el sonido viaje por el aire.

Si para los depredadores el oído es una ventaja táctica, para los herbívoros es un seguro de vida. El Corzo es capaz de percibir nuestra llegada a 500 metros, estableciendo lo que podríamos llamar un "margen de supervivencia". Por su parte, la Liebre ibérica detecta el ruido a 400 metros. En estas especies, la evolución ha priorizado pabellones auditivos móviles y extremadamente sensibles que actúan como radares de alerta temprana. Para ellos, el bosque es un sistema de altavoces; cada rama que pisamos resuena como un grito que les otorga los segundos necesarios para emprender una huida eléctrica antes de que crucemos su campo visual.

La superioridad sensorial no es exclusiva de la gran fauna salvaje. Nuestro amigo peludo, el Gato doméstico, ese compañero que dormita en nuestro sofá, posee un rango de detección de 100 metros, triplicando nuestra capacidad auditiva y recordándonos que incluso en entornos controlados, convivimos con un cazador de alta precisión y maestro de la emboscada.

Este mapa sonoro nos revela una realidad invisible: nuestra mera existencia en la naturaleza genera un impacto acústico que precede a cada uno de nuestros pasos. No necesitamos tocar nada para alterar el entorno; nuestro "ruido invisible" ya ha modificado el comportamiento de linces, corzos y búhos mucho antes de que nos sintamos "dentro" del bosque. Como se afirma con autoridad en el ámbito de la observación de la naturaleza: "En el bosque, el silencio del hombre es el grito que todos los animales oyen".

La próxima vez que levantes el pie para dar un paso durante un paseo por el sendero de algún bosque, recuerda que ese leve impacto ya ha resonado en el disco facial de un búho a casi un kilómetro de distancia. ¿Cómo cambiaría tu forma de caminar si fueras consciente de que, para el bosque, nunca has pasado desapercibido? Piénsalo...


Por Emilio J. Orovengua.

domingo, 11 de noviembre de 2018

OBSMAPP: EL OJO QUE TODO LO VE…Y LO REGISTRA.

¿Cuántas veces has visto una especie animal o vegetal y no has tenido donde apuntarlo, donde registrar esa observación? ¿Y lo complicado que era situar o ubicar esa observación en un mapa?

Pues todo esto se acabó…se acabaron las libretas, agendas o cuadernos de campo, quizás los nostálgicos seguirán trabajando sobre ellos, pero la innovación tecnológica y la ciencia se han aliado para facilitar la recopilación de datos de observaciones de “todo bicho viviente” sobre la faz de la Tierra (y el mar).


Sólo necesitamos nuestro smartphone y la APLICACIÓN OBSMAPP y ¡YA ESTÁ!  Cualquiera sea nuestra observación (marca, señal, huella, etc) quedará registrada y geolocalizada en nuestro “cuaderno de campo digital”, en una base de datos que servirá en el futuro para conocer mejor lo que nos rodea. Este movimiento donde cualquiera puede aportar su gratito de arena en la protección y la conservación de la Naturaleza ha sido bautizado como CIENCIA CIUDADANA.

Todo amante de la naturaleza suele ser un gran observador de la misma, y con una mínima cultura biológica y conocimiento de especies, todo este trabajo analizado minuciosamente dará interesantes resultados.


Esta aplicación nace bajo en el paráguas de algo más grande, OBSERVATION INTERNACIONAL (www.observation.org y su versión en castellano www.observado.es ), una organización sin fines lucrativos donde lo principal es darle importancia a los observadores y al registro de sus observaciones de una manera políticamente independiente. Naturalistas, investigadores, cientificos y simplemente aficionados a la naturaleza hacen miles de observaciones todos los días. Incluir todos estos registros, todas estas observaciones en un sistema digital global, crea la herramienta, quizás, más poderosa hasta la fecha para la conservación de especies. Cuenta ya con una comunidad con más de 100.000 observadores y más de 90 millones de observaciones registradas de 75.000 especies diferentes y no para de crecer…

ObsMapp es gratuita, útil, intuitiva, practica, fácil, para todos los observadores de campo de todo el mundo para registrar y compartir sus avistamientos de plantas y animales. Además de servir como guía de aprendizaje de la Naturaleza, se postula como la nueva “Biblia de las Especies” que a buen seguro tendrán un gran impacto en otro de los pilares claves en la conservación y protección de la Naturaleza, la Educación.


La peregrina idea de un holandés hace más de una década tomó forma y se extendió entre aficionados, voluntarios, naturalistas, investigadores y científicos por Europa como un virus aniquilador. Ahora es el momento de que todos continuemos el trabajo, ya que la clave para la Conservación de las Especies y de la Biodiversidad está en el conocimiento de la misma y ObsMapp es una herramienta digital que ayudará en este propósito, de eso estoy seguro.

©Emilio J. Orovengua.

jueves, 14 de diciembre de 2006

HUELLAS, SEÑALES Y MARCAS.

Desmogue de Gamo

Desmogue de Ciervo Ibérico


Huellas de Cigueña Blanca


Huella de Cigueña Blanca




Huella de Tejón (pata delantera)




Huella de Corzo


Pluma de Paloma Torcaz



Huella de Tejón (pata delantera)


Huella de Tejón (pata trasera)


Nido de Araña
Excremento de Zorro
Madrigera de Conejo de Monte

Hozadas de Jabalí
Letrinas de Venado

Rascadero de Jabalí

Zorrera


Excrementos de Garduña

Excrementos de Zorro

Baña de Jabalí



Excremento de Jabalí


Huella de Ciervo o Venado

Huella de Cierva

Pluma Remera de Buitre Negro

Pluma de Águila Real

Huella de Ciervo o Venado

Huellas de Jabalí

Excrementos de Gato Montés

Cagarrutas de Conejo

Rascadero de Jabalí en un pino

Cagarrutero de Jineta