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lunes, 13 de julio de 2026

El Desconocido Mundo de las Anseriformes

Es una escena que todos hemos vivido: te acercas a la orilla de un estanque y ves un grupo de aves deslizándose con parsimonia. Para la mayoría, la respuesta es automática: "mira, unos patos". Pero como naturalista, te invito a que te acerques un poco más, a que agudices la mirada. Lo que tienes ante ti no es una masa uniforme de aves, sino un despliegue asombroso de ingeniería evolutiva. El orden de las Anseriformes es un universo de contrastes donde conviven desde gigantes de cuello infinito hasta diminutas especialistas del camuflaje que solemos ignorar por falta de atención al detalle.

Hoy vamos a romper ese mito de que "un pato es solo un pato". Vamos a explorar la riqueza de este grupo, aprendiendo a distinguir las sutiles marcas de campo que separan a un Ánade común de una joya biológica.


Al observar el horizonte de un humedal, las figuras más imponentes son las que marcan la jerarquía del grupo. El Cisne Vulgar no necesita presentación; su porte inmaculado y ese cuello estilizado son la definición de elegancia además de ser el protagonista de un de los cuentos más famosos del mundo entero. 

Pero fíjate bien en los que parecen "gansos grises" a simple vista. Los individuos de Ánsar Común delata su identidad con ese pico naranja robusto y pesado, diseñado para pastar con fuerza, mientras que el Ánsar Campestre muestra un perfil similar pero con matices más oscuros. Si buscas algo con más carácter visual, el Ganso del Nilo es inconfundible gracias a ese "antifaz" o mancha oscura alrededor del ojo que le da un aire casi egipcio. No ignores a las barnaclas: la Barnacla Cariblanca y la Barnacla Carinegra rompen la monotonía del gris con patrones de blanco y negro que parecen pintados a mano.

A veces, la naturaleza decide abandonar la sobriedad y se convierte en arquitecta. El Pato Mandarín es el ejemplo supremo; su plumaje no es solo una cuestión de colores, sino de estructuras. Fíjate en esas "velas" o abanicos naranjas que sobresalen de sus alas; es una obra maestra de arte viviente que eclipsa a casi cualquier otra ave en el estanque.

En un estilo más minimalista pero igualmente impactante, el Tarro Blanco y el Tarro Canelo apuestan por grandes bloques de color sólido. El Tarro Blanco, con su pecho castaño y su pico rojo intenso, destaca en cualquier marisma, demostrando que la elegancia también puede ser audaz y geométrica.

Como naturalista, siempre digo que el pico de un ave es su declaración de intenciones. No son solo herramientas para comer, sino el resultado de millones de años de especialización:

  • Pato Cuchara: Mira ese pico. No es solo "ancho", es una auténtica espátula-colador diseñada para filtrar microorganismos del agua con una precisión milimétrica.
  • Serreta Mediana y Serreta Chica: Al contrario del cuchara, estas aves poseen picos finos y aserrados, como pequeñas sierras. Es la herramienta perfecta para atrapar peces resbaladizos en plena persecución bajo el agua.
  • Eider: Observa su perfil lateral. Su pico se funde con la frente en una línea continua, creando un perfil de "nariz romana" muy característico que le ayuda a bucear en aguas marinas en busca de moluscos.

La diversidad taxonómica también nos regala nombres que despiertan la curiosidad científica de cualquier explorador:

  • Porrón Moñudo: con su inconfundible penacho colgante.
  • Porrón Bastardo: de plumaje grisáceo finamente estriado.
  • Negrón Especulado : donde la sobriedad del negro se rompe con una pequeña mancha blanca tras el ojo.

Pero su morfología, vistosidad o forma de pico no es la única forma de catalogar y diferenciar a las anseriformes. Aquí es donde el observador casual se pierde, pero donde el naturalista encuentra su mayor satisfacción. Para entender a los patos, hay que dividirlos por su comportamiento:

  1. Los de Superficie (también llamados Dabblers): Como el Ánade Rabudo, con su cola estilizada y fina, o las cercetas (Cerceta Común, Cerceta Carretona y la críptica Cerceta Pardilla). Son pequeños, ágiles y se alimentan inclinándose hacia adelante.
  2. Los Buceadores (también llamados Divers): Aquí reinan los porrones. El Porrón Común, el Porrón Pardo, el Porrón Osculado y el Porrón Acollarado están diseñados para desaparecer bajo la superficie. Sus cuerpos son más compactos y sus patas están situadas más atrás para propulsarse en las profundidades.

En los rincones más profundos o tranquilos, encontramos a los maestros de los tonos oscuros. El Negrón Común es la definición de sobriedad, un diseño negro absoluto que brilla bajo el sol. Pero el verdadero espectáculo visual de esta sección se lo lleva la Malvasía CabeciblancaSi tienes la suerte de ver una, fíjate en su pico: es de un color azul neón casi artificial que contrasta de forma electrizante con su cabeza blanca. Es una diferencia radical frente a la Malvasía Canela, que prefiere los tonos rojizos y castaños, recordándonos que incluso dentro de un mismo género, la evolución juega con paletas de colores completamente distintas.

La próxima vez que camines por la naturaleza, te desafío a que no te conformes con la primera impresión. Lo que parece un grupo uniforme es, en realidad, un mosaico vibrante donde conviven el Pato Colorado con su enorme cabeza anaranjada, el estilizado Ánade Rabudo y el robusto Eider.

¿Cuántas de estas maravillas han pasado desapercibidas frente a tus ojos en tu última caminata por la naturaleza? Cada una de estas especies es un indicador de la salud de nuestros ecosistemas. Conocerlas por su nombre y entender sus formas es el primer paso para convertirnos en defensores de su conservación. La biodiversidad no está solo en las selvas remotas; está ahí mismo, en el estanque de tu ciudad, esperando a que decidas, por fin, verla de verdad.

"La verdadera observación de la naturaleza comienza cuando dejamos de buscar lo obvio y empezamos a notar los detalles. Solo cuando aprendes a buscar la ausencia del espejuelo azul metálico, comprendes que ese pato marrón no es una hembra de azulón, sino un elegante Ánade Friso."


Por Emilio J. Orovengua.

miércoles, 1 de julio de 2020

MUSGOS Y LÍQUENES

Los musgos y líquenes son dos grupos de plantas relativamente pequeñas que frecuentemente crecen juntas y se pueden confundir entre sí. La realidad es que no tienen ningún parentesco.

Los MUSGOS son plantas con hojas, sin flores y que suelen desarrollarse en pulcras almohadillas o alfombras verdes y en lugares sombríos o de umbría. Si examinan y observan con atención se verá que cada grupo se compone de numerosos tallos separados, de varios centímetros de largo. Cada tallo tiene varias hojas muy delicadas, pero carece de verdadera raíz. En ciertas épocas del año pueden verse apretados manojos de hojas que parecen flores. Allí se forman las células masculinas y femeninas.

La fertilización no puede producirse en condiciones secas , por ello sólo suelen encontrarse musgos en hábitats húmedos, aunque algunos puedan sobrevivir a intensas sequías. Después de la fertilización, la células femenina se transforma en un esporangio, el cual se eleva desde el pedicelo desde la punta del tallo del musgo. El esporangio tierno puede ser erecto o colgante, pero siempre lleva sobre él una especie de caperuza. Ésta cae finalmente dejando al descubierto otro sombrerillo. Al madurar las esporas en el interior, el sombrerillo llega a despegarse de un modo u otro y en muchas especies descubre una serie de dientes  radiantes.

Experimento: Los dientes son sensibles a la humedad y permanecen cerrados en tiempo húmedo, pero si se recogen algunas cápsulas y se secan por fuera se verá como los dientes se curvan hacia atrás para dejar escapar las esporas. Tras sacudir algunas esporas sobre el papel secante, manténgase húmedo y se verá que las esporas emiten unos diminutos filamentos, de los cuales brotarán nuevos musgos.

Los LÍQUENES son organismos extremadamente resistentes que consisten en la “alianza” de un hongo ( microbionte ) y una alga ( fotobionte) en una perfecta simbiosis. El Hongo aporta protección frente a la desecación y la radiación del sol y el Alga su capacidad fotosintética.

Los colores dominantes en los líquenes son el gris y el verde, pero existen también especies  rojas y anaranjadas.


Se pueden encontrar desde altos desfiladeros de montaña, donde rara vez sobrepasa el punto de congelación, hasta crecer en rocas donde el sol da tan fuerte que están demasiado caliente para poder tocar. También los podemos encontrar en acantilados costeros, tapias, troncos de árboles y áridos suelos de terrenos baldíos.

Aunque los líquenes son muy resistentes a las condiciones atmosféricas y su capacidad de adaptación a medios con escasos nutrientes los hace colonizadores primarios de casi todos los ecosistemas conocidos, hay un tipo de condición ambiental que llevan muy mal: la contaminación. Por ello, no es normal encontrar líquenes en las grandes ciudades, pero si en algunas más pequeñas y pueblos donde el aire que se respira es más puro. Son unos excelentes bioindicadores o indicadores de condiciones ambientales, ya que al no poseer raíces tiene que tomar de la atmósfera todos los nutrientes, entre ellos los contaminantes que acumulan fácilmente en su interior. Así pues, son los perfectos vigilantes de la calidad del aire y de nuestra salud.

Experimento: Partiendo del centro de una gran ciudad y alejándose poco a poco hacia el exterior de la misma, a intervalos convenientes, contamos la cantidad de placas de líquenes que  nos encontramos en paredes y troncos de árboles. A medida que vayamos avanzando y nos alejemos de la contaminación, irán apareciendo más líquenes.


jueves, 7 de marzo de 2019

LAS ADAPTACIONES DE LOS ANIMALES AL MEDIO AMBIENTE.

ADAPTACIONES DE LOS ANIMALES A LA PRESIÓN.

Los cambios en los animales por causas de presión se hacen de forma contínua a lo largo del tiempo y pueden modificar el ciclo vital de los animales.

En los Lepidópteros, el desarrollo de la pupa o crisálida está determinado por los cambios de presión ambientales en el ecosistema.

Anfibios, Reptiles y Aves también detectan estos cambios de presión en el ambiente y adaptan sus ciclos biológicos. De estas últimas, la aves, el Vencejo es el que más representativo. Sólo se posan para reproducirse y gastan mucha energía durante el vuelo y se ven en la necesidad de estarse alimentando constantemente. Si hay bajas presiones ( tormentas) hay más insectos voladores que son su dieta principal y son capaces de prever cuando van a llegar estas tormentas.

ADAPTACIONES DE LOS ANIMALES A LA HUMEDAD.

Los animales necesitan grandes cantidades de agua, de hecho, la mayor parte de la composición de los animales es agua.

Los animales se enfrentan al problema de grandes pérdidas de agua como consecuencia de la respiración y la excreción de desechos.

Existen varios tipos de animales en relación a su aguante y capacidad de gestión del líquido elemento y de sus variaciones dentro del organismo:
  • ESTENOHIGROS. Son aquellos animales que tienen una escasa capacidad de regulación y de aguante a una oscilación de la humedad en el medio donde se encuentran. Soportan mal las sequías y viven en zonas con abundante agua.
  • EURIHIGROS. Son aquellos animales que tiene una gran capacidad de adptación a la Humedad.
La gran mayoría de la perdida de agua se produce a través de la excreción de residuos orgánicos. La urea es una molécula tóxica a altas concentraciones en el organismo y se debe diluir mucho, por ello, reptiles y aves excretan en forma de ácido úrico que no es tan tóxico y de esta manera ahorran agua e incluso algunas especies, tienen la capacidad de reabsorber agua a nivel de la cloaca.

Durante la reproducción, para evitar pérdidas de agua, se observa en determinados anfibios un comportamiento de fecundación externa, algo que no ocurre en los mamíferos ya que el embrión ha de desarrollarse internamente y con una humedad muy alta.

También existen mecanismos etológicos en determinadas zonas de los desiertos, donde los animales adquieren comportamientos de actividad nocturna, evitando así el día y las horas de calor. El problema añadido es que la cantidad de humedad en el ambiente esta relacionado con la temperatura. En las zonas áridas o desérticas  hay muy poca agua y las pérdidas de agua son mayores. Para descender la temperatura de un cuerpo hay que eliminar agua, ya sea por transpiración o respiración. Ante este problema, los mamíferos han desarrollado distintas estrategias anatómicas como son las orejas grandes que ayudan a refrigerar el cuerpo, presente en Zorros y Liebres del desiertos, por ejemplo. Otro sistema fisiológico en los cánidos es el de “jadear” en vez de sudar, así sólo pierden agua y no sales minerales.

ADAPTACIONES DE LOS ANIMALES A LA RADIACIÓN.

Los seres vivos recibimos diariamente radiaciones de onda corta (rayos UV) incidiendo directamente esto sobre la longevidad, fertilidad y el crecimiento de estos.

La protección más generalizada en los animales para los rayos ultravioletas son las pantallas de melanina, siendo aquellas especies con el pelaje más oscuro las que reciben más radiación, y las de piel blanquecina (sin apenas melanocitos) las que menos. Estas últimas suelen vivir en cuevas o grutas alejadas del sol.

También existen adaptaciones a las distintas intensidades de luz, pudiéndose ser catalogados los animales como:
  • ECOTÓPICOS. Son aquellos animales adaptados a  condiciones de luz débil. Tienen en sus ojos más receptores tipo bastón que conos, ven bien en la oscuridad y no ven los colores. No tienen colores llamativos en sus pelajes.
  • FOTOTÓPICOS. Son aquellos animales adaptados a  condiciones de luz muy elevada. Tienen en sus ojos receptores conos y bastones y ven los colores.  
ADAPTACIONES DE LOS ANIMALES A LA TEMPERATURA: 
EL FRÍO Y EL CALOR

El factor "temperatura" influyen mucho sobre los seres vivos y han teniendo que adaptarse para conquistar distintos medios. La evolución ha intentado que la temperatura corporal  de los animales sea constante, para que de esta forma no se vea alterado su metabolismo.

Podemos encontrar en la Naturaleza dos tipos de animales:
  • HOMOTERMOS. Son capaces de mantener una temperatura constante en su cuerpo. Son las Aves y los Mamíferos. Tienen mecanismos fisiológicos y anatómicos que producen y mantienen el calor en el cuerpo. Usan plumas o pelo creando una cámara de aire que evita el contacto directo con el medio exterior, y una capa grasa más o menos gruesa dependiendo del animal que les permite evitar el calor corporal. Importanta también el volumen corporal, ya que un Ratón de Campo se enfría y calienta muy rápidamente, pero un Oso Pardo posee más volumen respecto del exterior, tarda más en acumular calor pero es capaz de mantenerlo durante más tiempo, o  lo que es lo mismo, se enfría lentamente. Así, algunos se han adaptado a un medio frío aumentando su volumen.A su vez, dentro de los animales Homotermos, hay grupos que requieren límites de la temperatura, mientras que otros soportan variaciones o fluctuaciones de éstas. Se denominas EURITERMOS aquellos animales que soportan grandes variaciones en el ambiente y son capaces de mantener su temperatura constante (Mamíferos) y ESTENOTERMOS los que no soportan estas variaciones de temperatura (Ej: Aves)

  • POIQUILOTERMOS. Su temperatura corporal varía en función de la temperatura del medio exterior. Los Reptiles son los representantes de este tipo de animales. Muchas especies de Lagartos, por ejemplo, necesitan ponerse al  Sol para activar su metabolismo, a esto se llama “heliorregulación”.



La REGLA DE BERGMAN dice que: “dentro de un grupo de especies, las que viven en hábitat  más fríos serán de mayor tamaño que sus parientes de climas cálidos".
También la temperatura hace variar el comportamiento animal. Por ejemplo, las langostas (insectos) que forman grandes plagas migratorias, necesitan un rango de temperatura de entre 23 y 38ºC para que se de este tipo de eventos.

©Emilio J. Orovengua

martes, 1 de agosto de 2017

ALCORNOQUES Y ENCINAS: REYES Y REINAS DEL BOSQUE MEDITERRÁNEO.

Sierra de San Pedro, Extremadura, 4 de la tarde, un día cualquiera de la segunda quincena de Junio…

El silencio en las horas vespertinas en el monte mediterráneo sólo lo rompe el estridente sonido de  los cantos amorosos de las cigarras. Una familia de ciervos ibéricos pasan la siesta extremeña a la sombra de un imponente alcornoque jadeando, esperando que pasen las horas de más calor y caiga el atardecer para acudir fieles a su cita diaria en el abrevadero.

Cigarra

El estío  extremeño, mediterráneo, roza lo inhumano a estas horas…Sobrepasa la resistencia de muchos seres vivos, colapsa la respiración y estrangula la fisiología de los cuerpos hasta casi deshidratarlos. Todos los seres vivos, se han tenido que adaptar a estas condiciones estacionales tan excepcionales y duras, especialmente las vegetales al carecer de movimiento y permanacer perpétuas desde que nacen.

La Encinas y Alcornoques son algunas de estas especies vegetales que soportan este calor infernal verano tras verano y crean ese mosaico único, eficiente, que es la Dehesa Extremeña que alimenta reses y ganado y que se proclama como una distribución cuasi-perfecta donde conviven la fauna doméstica y salvaje en armonía.

Un corderito con hambre...

Reyes y Reinas, Alcornoques y Encinas ¿Qué los hacen tan especiales para poder sobrevivir? Ambas especies han evolucionado a lo largo de milenios para adaptarse a estos cambios climatológicos estacionales tan extremos. Cada especie, en su parcela; han sido capaces de desarrollar  y adaptar estructuras y estrategias fisiológicas , modificar sistemas internos o crear escudos ignífugos para protegerse de una de las lacras de los veranos españoles: los incendios forestales.

La Encina, es una especie de árbol que pertenece a la familia de las Fagáceas, familia a la cual pertenece también el Alcornoque, el Castaño o el Roble. Es uno de los árboles con mayor dispersión y abundancia en el Sur de Europa donde  el Clima Mediterráneo impone sus duras condiciones tanto en verano como en invierno, tanto por sus temperaturas como por la pluviosidad anual. Ante esta adversidad, esta fagácea ha desarrollado sorprendentes estrategias de supervivencia, dignas de un náufrago en una isla solitaria…

Encina

Estas son las increíbles adaptaciones desarrolladas la Encina para soportar los tórridos calores estivales:
  • ESTRUCTURA. Si miramos una típica en perspectiva, veremos que se parece más a una seta que a un rascacielos. Raramente superan los 18 metros de altura, su porte es bajo y su hermosa copa está sustentada por un tronco ancho y poderoso. Esta forma “achaparrada”, de ahí en muchas zonas del sur peninsular se las llame “chaparro o chaparra”, tiene sus ventajas: Proporciona una buena sombra al tronco leñoso y al perímetro de suelo en la base que cubre, disminuyendo la temperatura de una forma más eficiente que por ejemplo, un castaño. Es un árbol de hoja perenne, no renuevan sus hojas cada año con el cambio de estación, sólo cuando éstas pierden su función caen del árbol. Esto es una ventaja en condiciones de poca agua, ya que renovar todo el follaje con recursos hídricos tan limitados condenaría a la muerte a estos árboles. La intensa radiación solar que soportan estos árboles en verano también los ha hecho adaptarse para que sus hojas se dispongan de una forma desordenada y perpendicular al suelo, no de forma horizontal como es lo que habitualmente vemos en los árboles de un parque. De esta forma, minimizan la incidencia directa de la luz solar sobre sus hojas y esquivan su radiación, así evitan deshidratarse.
  • HOJAS. En las hojas está la clave de “la superresistencia” de esta especie vegetal. Pura ingeniería de fisiología vegetal. Las hojas de las encinas son muy pequeñas, se ha reducido para tener un máximo de eficiencia con el mejor tamaño posible. De la encina se dice que es una especie vegetal esclerófila y este nombre proviene de que sus hojas están recubiertas por compuestos céreos lo que provoca el endurecimiento de su cutícula. Además, este tejido foliar está enriquecido con lignina, lo que también aumenta este endurecimiento del tejido esclerinquimatico. Sus estomas se sitúan en el envés de las hojas, protegidos por una masa de pelillos blanquecinos. Y todo esto ¿Para qué? Para evitar la evapotranspiración, o lo que es lo mismo, minimizar al máximo la pérdida de agua, así de esta manera queda más agua dentro del árbol para cuando tenga necesidad.
  • FOTOSÍNTESIS. Las Encinas, también han adaptado su “alimentación” a través del proceso fotosintético para cuando las condiciones de calor son extremas. Realizan la fotosíntesis en las primeras horas del día o ya cuando cae el ocaso, durante el resto del día, a 40 grados de temperatura o más, cierran sus estomas y reducen este proceso al mínimo.
El Alcornoque, el segundo protagonista de este artículo, ha desarrollado estrategias diferentes que la Encina para soportar los calores extremos estivales, aunque con el mismo fin: evitar deshidratarse.

Alcornoque

Alcornoque descorchado


Estas son las increíbles adaptaciones desarrolladas del Alcornoque para soportar los tórridos calores estivales y sobrevivir tras un incendio forestal:
  • ESTRUCTURA. Los Alcornoques llegan a medir hasta 25 metros de altura y su copa no resulta tan generosa como la de la Encina, aunque su función frente al calor. Es un árbol con hoja perenne, y estas hojas poseen tricomas (pelillos) que aumentan el aislamiento y son capaces de retener las pequeñas gotas de rocío aunque haya muy poca humedad.
  • EL CORCHO. La corteza suberosa del Alcornoque es una estructura que aisla, recubre y protege a esta especie vegetal frente a las condiciones extremas. Tiene la misión natural de protegerlo frente a los numerosos incendios que cada año, y cada vez con más frecuencia, se dan en el periodo estival en la Península Ibérica. Si en las Encinas la clave está en su hojas superespecializadas, en los Alcornoques la clave está en “la piel” que lo recubre…Se produce a partir del felógeno desde el interior del árbol hacia el exterior donde se transforma en suber o felema, una estructura compuesta de células muertas llenas de un gas similar al aire y es el 90% de volumen de las mismas. El Corcho es una especie de esponja con compartimentos estancos rodeados de una pared celular de suberina y cerina que lo hacen ignífugo, flexible, blando. ¿Y qué ocurre cuando el fuego abrasa un Alcornoque? Pues que la parte interna de la corcha se cierra por efecto del calor y evita la entrada de oxígeno y la combustión, protegiendo las partes internas del árbol y rebrotando en la siguiente estación. Gracias a estos poderosos escudos naturales, la supervivencia de un alcornocal está por encima del 70% tras el paso de un incendio, dependiendo eso sí, del espesor de su corteza y de cuando se haya producido su descorche o “saca”.

Alcornoques abrasados. A día de hoy siguen vivos.

Distintas estrategias para sobrevivir en los extremos climáticos del bosque mediterráneo, que según las últimas investigaciones del Departamento de Ecología de la Universidad de Córdoba, irán a más en los próximos 100 años provocando la desaparición de muchos de estos “reyes y reinas” y reduciendo el bosque mediterráneo a matorral y arbustos, todo ello por el efecto del Cambio Climático y el aumento de las temperaturas.

¿El futuro del Bosque Mediterráneo...?

©Emilio J. Orovengua